Victor García llega a Japón en 1957, ya siendo un buen conocedor del esperanto, con el que se comunicará con los anarquistas japoneses. El país nipón será su puerta de entrada a Asia, donde seguirá visitando países y contactando con los círculos libertarios del continente. El lector no encontrará en este diario de viaje el Japón de las geishas y los samuráis, sino más bien el de los sindicatos mineros, el de los excombatientes de la Segunda Guerra Mundial, ahora repudiados por la sociedad, el de los barrios obreros y el de las todavía en proceso de recuperación Hiroshima y Nagasaki. No faltarán, sin embargo, las visitas a los lugares históricos del país, como Kamakura o los jardines de Edo. La presente edición, por primera vez publicada en España, cuenta con el prólogo del catedrático Carlos Díaz, antiguo amigo del autor, y gran experto en Historia del Pensamiento.