La fábula de la obra nos presenta, también, un momento clave, el de crear, el de crear la pieza dramática, el de devolverle la dignidad a Camille Claudel como mujer, como escultura, el devolverle el sitio arrebatado, el de rescatar a todas esas mujeres que esperaron y el de mostrar la duda y los propios miedos.Esa culpa de lo que no se dice, pero está; esa culpa que se transmite genealógicamente, y que dés?uvrement nos la pone cara a cara, sin saber si lo que acabamos de leer es realidad o ficción, pero con una única verdad, la de hacer que nos miremos en los espejos de todas las mujeres, las que habitaron nuestra casa y las que se rebelaron en tiempos pasados.Hace que dés?uvrement libere a Camille Claudel de su propia historia.EVA ROMERO MOLINA