El miedo como raíz de la existencia humana es lo que produce que, entre el sentido de la maravilla de la ciencia ficción clásica y el horror cósmico que supone la toma de consciencia frente al Universo que nos maravilla y deslumbra, no haya tanta diferencia. En realidad son las dos caras de la misma cosa.Escribimos relatos inquietantes como quien pasa junto a un accidente en la autopista y mira de reojo: como una necesidad de recordar lo peor por venir, lo probable de aquello que no podemos nombrar. Pero también como necesidad de dar con una explicación al mundo y a nosotros en él: para encontrar coraje, inspiración, dolor, amor o desolación y abatimiento. Todo empujado por la semilla del horror de la existencia. Esa es la realidad.A través de los relatos de Marcos Pereda recorreremos ese espectro que va de lo inquietante, como en El otro lado de la cama o Reflejos del tiempo, a lo terrorífico, como en Un rato más. Pero siempre de fondo, ese dualismo entre el horror existencial que nos pone en perspectiva, como en Apocalipsis lento, o la necesidad de maravilla de El viajero. Y todo ello con amabilidad y mucha educación. Porque Marcos Pereda puede contarte un sueño, una pesadilla o llevarte al matadero de la mano, pero sin perder las formas. Buen viaje.