La poeta camina por diversas zonas de la ciudad, y es testigo de su diversidad, de sus ecos musicales o disonantes. Recordando a Foucault, podríamos decir que Corredores urbanos es una especie de historia del presente, una autobiografía poética donde se registran las variadas formas en la cuales la poeta vive, recuerda, sueña y se imagina la ciudad, la «Cali de mis entrañas», pero también otras urbes.