Juntamente con Gran Bretaña y los países nórdicos, Francia figura entre los países menos religiosos de la Europa de los quince. Y el retroceso de las actitudes religiosas es tanto más pronunciado cuanto se es más joven. Esta subida de la indiferencia religiosa en las jóvenes generaciones cuestiona a la Iglesia. Pero ¿se trata verdaderamente de indiferencia religiosa? ¿No serán más bien indiferentes los jóvenes a las formas usuales de presentarles el mensaje, bastante alejadas de sus tipos de interrogantes y de sus propias experiencias religiosas? El reto principal es el de anunciar hoy a Cristo a los jóvenes. En una sociedad en plena mutación, en la que los ritmos de evolución se aceleran constantemente y donde la espiral de la exclusión se desarrolla de modo inquietante, nos hace falta adoptar un lenguaje que sea audible para los adolescentes de hoy, si queremos seguir siendo capaces de evangelizar para el mañana. Se imponen dos exigencias: saber encontrar a los jóvenes allí donde ellos viven, y profundizar con ellos la Buena Nueva. En estas páginas, ilustradas con humor por Papi (firma del dibujante Daniel FEDERSPIEL, salesiano de Don Bosco), Jean-Marie PETITCLERC, antiguo alumno de la Escuela Politécnica, también sacerdote salesiano, abre algunas pistas para la evangelización de los adolescentes de hoy, apoyándose ampliamente en su experiencia de trabajo entre los jóvenes como educador especializado en el cinturón de la periferia parisina.