Abrir los brazos al aire es una muestra de los poemas de juventud del autor; de carácter místico; del orto y del ocaso; de Madrid, y sus sonetos. Con dos de ellos se cierra el libro en los que el autor se identifica con el Universo, y hombre y poesía se convierten en una misma cosa, la vida. Mientras tanto, el placer de respirar el aire y la vida tal y como se nos ofrece, se encuentra en este primer libro que contagia desde su primer poema.