La interdisciplinariedad puede parecer una etiqueta de moda, una teorización sospechosa en su significado o de un significado muy amplio utilizado por las instituciones académicas y culturales como baluarte reivindicador del valor científico de la propia disciplina. Sin embargo, a menudo son estas mismas instituciones que se empeñan en sectorializar cada vez más el saber, a pesar de que en los nuevos planes de estudio de educación superior europea se subraye y se estimule la apertura de las fronteras disciplinares.