Tendemos a identificarnos con cuanto de grande, hermoso y positivo se da en nuestra vida. Y a no reconocer como nuestro lo culpable, lo oscuro y lo problemático que producimos. Hay alguien que nos conoce y nos dice: "fuera máscaras". Pero no nos maldice, ni nos condena; se mete con nosotros en nuestras mismas trincheras de lucha, debate y ambigüedad, para ayudarnos a encontrar el don de una vida sincera, noble y solidaria; para concedernos el milagro de un sentido, una libertad, un hogar, una patria y un futuro.