Los cinco primeros libros de Soledad Fariña, reunidos íntegramente en este volumen, despliegan una poética sutil y poderosa que pareciera tomar con pinzas las palabras, darles vueltas, recomponerlas.
Desde El primer libro, de 1985, hasta Donde comienza el aire, de 2006, esta recopilación invita a leer de otro modo, más que las palabras mismas, lo que entre ellas pasa, lo que ellas abren. "El ritmo siempre, o casi siempre, está asociado a un baile, tal vez porque ahí empieza a hacerse visible el cuerpo de las letras", dice la autora en el ensayo que cierra el libro, una iluminadora reflexión sobre como concibió estos cinco títulos fundamentales.