Una herramienta fundamental para la evaluación psicológica.
Si a lo largo del siglo XX la psicología se ha ocupado de abordar temas ligados a las carencias humanas -los trastornos, los déficit, las adicciones, el trauma-, una psicología de cara al siglo XXI debería ser capaz no sólo de abordar el daño psicológico sino de indagar en aquellos aspectos ligados al bienestar psicológico y a la potenciación de las cualidades y fortalezas humanas. Esta divisoria, planteada por Alejandro Castro Solano desde las primeras páginas, no significa ignorar el sufrimiento humano -y mucho menos desestimar todo lo desplegado por la psicología a lo largo del siglo precedente- sino más bien establecer un vector de desarrollo a futuro.
Primera operación que propone el libro, a la que sigue una segunda: reunir en el cuerpo de esta obra el conjunto de conceptos medulares que dan fundamento académico a la Psicología Positiva, y del cual se desprenden múltiples derivaciones y rumbos de investigación.
La disminución de los malestares y trastornos -si bien es una meta deseable en toda intervención clínica- no resulta equivalente a un aumento de la calidad de vida y del bienestar humano. Es por ello que la evaluación psicológica resulta indispensable: precisamente en esa dirección apunta este libro.
Así, el estudio de las fortalezas del carácter y las emociones positivas, la noción de calidad de vida, las organizaciones y las intervenciones positivas, son los ejes alrededor de los cuales se desgranan conceptualizaciones que serán de utilidad para ámbitos específicos de aplicación, pero sobre todo para pensar y construir una psicología de cara a nuevos desafíos clínicos y a deseables debates epistemológicos. Quizá el desafío actual de los investigadores consista en diseñar un armado teórico que permita integrar teoría, técnicas de evaluación psicológica e intervenciones que tengan como objetivo encontrar nuevos caminos para el florecimiento de los aspectos salugénicos del ser humano.