En vivo y con público, el acto íntimo de escribir se convierte en otra cosa. El glamour del que carece la escritura solitaria, aparece obsceno y se contonea frente a un público lector expectante por leer (y juzgar). Una pantalla, luces, un DJ con una playlist especial: un escritor en una sesión improvisada. Este libro recorre los orígenes y fundamentos del Jam de escritura y, a su paso, reúne las voces de quienes se animaron a la performance: Federico Jeanmaire, Dolores Reyes, Juan Mattio, Samanta Schweblin, Martín Kohan, Alejandra Kamiya, Washington Cucurto, entre otros. Con un estilo frontal y descontracturado, Haidu Kowski ensaya sobre la literatura y la escritura, y lo hace desde la propia experiencia, que es la propia, pero también, y al mismo tiempo, la de otros.
Junto a la galería Belleza y Felicidad, y algunas editoriales como Mansalva, Entropía y Eloísa Cartonera, el biodrama de Vivi Tellas o los circuitos alternativos de teatro, los Jams de escritura que impulsó Haidu Kowski también definieron la primera década de la cultura de Buenos Aires, después del Corralito y su desconsuelo. Aquellos espectáculos de realidad, como diría Reinaldo Laddaga, ponían en escena, en compañía, en contexto, la soledad del escritor conectado a su computadora, trasladando a la pantalla pública una actividad casi siempre privada. Generó interés, comunidad, fiesta. Este libro, que documenta aquella experiencia colectiva, es un documento necesario, ahora que sabemos que Internet tiende a la desaparición, mientras que permanecen las bibliotecas.
Jorge Carrión