De un día para otro, llegaron los portazos, los ojos en blanco y ese silencio que parece un muro. Los consejos que funcionaban ayer hoy solo sirven para armar una nueva pelea.
Florencia Alfie, psicóloga y madre de tres adolescentes, no propone recetas mágicas ni promesas de una vida perfecta: ofrece coordenadas reales. El lector va a entender qué pasa en ese cerebro que está cambiando a toda velocidad y cómo transformar cada conflicto en una oportunidad para volver a conectar. Desde cómo poner límites sin vivir en guerra hasta qué hacer con las pantallas, las apuestas online o el primer amor, el libro es una brújula para dejar de intentar ser un superhéroe y convertirse en el puerto seguro que el adolescente necesita.