¿Qué ocurre cuando un poeta ateo escribe con el lenguaje de Dios, los arcángeles, el Edén y el paraíso?
El ateísmo de Londrain examina una de las contradicciones más fértiles de su obra: la utilización constante de símbolos religiosos por parte de un autor que no cree en ninguna divinidad. A través de poemas como «El Arrebol de Santiago», «El Viento», «Rebeldía Sagrada» y «El Destronamiento de Gaia», este ensayo descubre un procedimiento central en su poesía: invocar lo sagrado, negar su existencia y sustituirlo por el amor, el cuerpo y la presencia humana.
El libro analiza además la relación de Londrain con Aleksandr Blok y Vladímir Soloviev, mostrando cómo adopta la estructura de la Bella Dama y su lenguaje místico, pero elimina el fundamento metafísico que sostenía al simbolismo ruso. Esta inversión se amplía mediante comparaciones con Wallace Stevens, Arthur Rimbaud y Pablo Neruda, situando la obra de Londrain dentro de una tradición literaria que vacía el cielo para devolver el paraíso a la tierra.
Lejos de ser una ausencia, el ateísmo aparece aquí como una libertad poética: Dios deja de ser una verdad ante la cual inclinarse y se convierte en una palabra que el poeta puede invocar, destronar y reemplazar.
Un ensayo breve, directo y crítico sobre poesía, amor y trascendencia; sobre un autor que emplea la gramática de la teología para construir una divinidad completamente humana.