En la presente obra Sédir nos deja un verdadero manual de meditación y acción (observancia), para que a lo largo de todo el ciclo anual el lector se sienta guiado hacia esa presencia viva de Cristo en la intimidad del corazón al mismo tiempo que sus pensamientos, en sus palabras y en sus obras, presencia que puede y debe hacerse realidad en todas las circunstancias que la vida ordinaria nos ofrece. Podemos decir que o está muy lejos de ser una guía práctica complementaria de la obra La imitación de Cristo, de Tomás de Kempis, que el mismo autor califica como "el libro más bello que jamás salió de la mano de los hombres".