Hubo un tiempo en el que solo mencionar la terrible lista de los Reyes Godos provocaba el pánico de los enflaquecidos alumnos de la posguerr a española. La aridez y la supuesta inutilidad de ese episodio creaban enormes cefaleas entre los niños de los años 40 y 50. Sin embargo, tr as el turbio enunciado, se encontraba un mundo fascinante y misterioso lleno de aventuras emocionantes propias de cualquier película, donde la épica fuera el condimento esencial.Los godos fueron testigos de un periodo asombroso en la crónica mundial, vieron caer Imperios como el Romano, y levantarse otros como el Musulmán y, mientras tanto edificab an un Estado en el solar Hispano. En sus tres siglos de hegemonía se m ovieron al compás dictado por el destino, fueron nómadas bárbaros, saq uearon campos y ciudades, buscaron desesperadamente un territorio al q ue llamar patria. Lucharon ferozmente por la supervivencia; durante tr escientos años ni una sola generación de godos escapó al hambre o a la s guerras. Amigos y enemigos de todos los pueblos que les rodeaban esc ribieron su particular historia en el contexto, de eso que los investi gadores llaman, la Era Oscura europea; escasos documentos de la época nos han dado una imagen, más o menos cercana, de un pueblo al que le t oco diseñar el prólogo de la Edad media española.Bienvenidos a la aven tura de los godos, seguro que disfrutarán con su lectura descubriendo sorprendentes secuencias de una historia que no es otra sino la nuestr a.ACOGIDA DEL LIBRO"'La aventura de los godos' es un prodigio de sínte sis. Juan Antonio Cebrián narra la historia como si fuera un cuento". Almudena de Arteaga, "Época"."La obra, con ilustraciones en su interio r, y con el empleo de un lenguaje al alcance de todos, resulta ciertam ente didáctica, amena y atractiva", "La Verdad de Murcia"."Los godos f orjaron la nación española. Pero dejaron mal recuerdo cuando se exting uió su monarquía. Justo es, por tanto, reivindicar su memoria". Ignaci o Merino, "Época"."Juan Antonio Cebrián vuelve a la carga con un tema aparentemente menos atractivo, como es el de los godos, y va lo borda" . "Enigmas".